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sábado, 25 de abril de 2015

Un nuevo tramo de escalera.




He salido pronto a la calle. He pasado mala noche, una lumbalgia se ha invitado a última hora a participar en la fiesta de esta tarde. Manda huevos, para un día que debería de estar al cien por cien, creo que no voy a poder ni sonreír. Una vez en un viaje a Escocia conocí a una chica que me dijo que los dolores en la zona lumbar (yo los tengo habitualmente, no como hoy, aunque podría afirmar que es mi parte más floja y mi abuela Elena tenía siempre) somatizan los miedos. Pero, miedo ¿a qué o a quién? Probablemente a ser yo misma, a que me traicionen las formas o el carácter. Miedo a fracasar NO, porque para mi aceptar ciertas cosas ya es un triunfo.
Ha llegado mi padre. Me ha dicho algo de mi pelo. Le he contestado que es cuestión del día. Le he dicho que ayer olvidé el coche abierto, pero que no se ha descargado la batería. Con su media sonrisa, mi padre no sonríe abiertamente muy a menudo, pero si lo hace entre líneas muchas veces, me ha dicho que tendré mucho en que pensar. Sinceramente no lo sé, sólo sé que algunas veces hay que tomar decisiones y dar pasos adelante, nunca hacia atrás, asumir riesgos y desafíos y crecer como persona y en compromisos. Sé que tengo mucho que dar, que sé trabajar y que quiero hacerlo. Es difícil encontrar proyectos que te ilusionen a ciertas edades, cuando ya vienes desengañada de tantas cosas y de tantas personas. Está bien tener callo en la vida y ser virgen todavía en algunas cosas, es emocionante. Me ha dicho Katia que si tengo que hablar que lo haga como escribo y me ha venido a la memoria la frase de Goytisolo el pasado jueves "soy hombre de mucha escritura y de pocas palabras" Yo también soy mujer de mucha escritura y de pocas palabras (salvando las distancias entre ese hombre y yo, claro) pero también soy mujer de hechos, de soluciones, de alternativas y de no quedarme con un "no se puede". En los últimos años he visto a mucha gente haciendo equilibrios para superar estos tiempos que nos han tocado, he visto amigos recomponiendo sus vidas, he vivido situaciones en las  que hay que luchar hasta el final creyendo que nada acaba hasta que no sale el "the end" en la pantalla. Se alcanza el final del túnel porque siempre, siempre sale el sol, en muchas ocasiones esa esperanza es lo único que nos mantiene a flote. Creo que otro mundo es posible, pero que para conseguirlo hay que cambiar cosas, muchas cosas, demasiadas.
Vivimos un tiempo de cambio global, pero no hay que olvidar que los localismos son los que nos hacen únicos. Lo pequeño, lo diferente, lo único, lo nuestro... Por ello hay que apostar, por ello hay que luchar. Se pueden hacer las cosas mejor. Sí, claro que sí. No hay que abandonarse a la desidia, a la costumbre, al "todo vale" o al "está bien así" Llevo muchos años en Quirós en un compromiso parroquial que me ha dado una perspectiva bastante objetiva de la realidad del mismo. Puede que no conozca ciertos temas agrarios o ganaderos, pero conozco a muchas personas y conozco  a los colectivos que más me preocupan y que son los más importantes: los mayores, nuestra memoria viva y los niños, nuestro futuro. ¿Asumir este desafío es dificil? SI, ¿es imposible? NO.
Vengo a aprender  y a trabajar. Vengo a quedarme, a hacer grupo por encima de personalismos y de egos. Vengo a sumar, nunca a restar, a arrimar el hombro, a dar lo mejor de mi, pero sobre todo llego hasta aquí para que mis abuelos Ludivino y Rosario estén orgullosos de su nieta tanto como lo estaban Arturo y Elena con los que sí tuve tiempo de crecer y de vivir. Para que ellos me conozcan por mis actos y por el tremendo apego que tengo a esta tierra y a estas montañas.
Y volviendo a mi padre, no es hombre de mucha charla, a veces parece que tiene las palabras contadas, tan justas que lo mejor es no desperdiciarlas. Es el pilar sobre el que se asienta mi vida porque me ha demostrado día a día que es un hombre íntegro. Guauuuu, integridad y ¿eso qué es? Sólo he preguntado a dos personas acerca de este tramo de escalera que voy a empezar a subir, una me dijo que no empezará la escalada y el otro me dijo que lo valorará. No dudo del amor que me tienen ambos, cada uno en su estilo y en su papel, pero si hay una única verdad absoluta en mi vida es que mi padre me va a apoyar en todo lo que haga, le guste o no, por eso, cada paso que dé tiene que permitirme seguir mirándolo a los ojos y seguir contando con su media sonrisa y con su complicidad. Decía Forrest Gump que la vida es como una caja de bombones. Yo digo que la vida es una escalera, con muchos tramos, algunos peldaños serán mas altos que otros, algunos trechos serán mas empinados, otros angostos y penosos de subir, pero yo no me quedo en el descansillo de la comodidad y aceptó este nuevo tramo. Gracias por acompañarme en él.

miércoles, 22 de abril de 2015

De como Omara, la trapecista puta, le ganó la batalla, al menos por un momento, a la puta posguerra en un vagón de tren y a la puta vejez en un asilo.

Anda Omara, puta y trapecista, de gira por Asturias de la mano de Manuel Herrero Montoto, su creador que publica estos días la segunda parte de la novela "Omara, la trapecista" con el título de "Omara en el París de las Maravillas" ambas editadas por Septem Ediciones. El pasado 14 de febrero, día de San Valentín, se presentó en Oviedo esta segunda y se repasaron las primeras peripecias y acrobacias de Omara. El lugar ideal, el Café Opera, en frente del Teatro Campoamor, sólo faltaba que hubieran instalado un trapecio en medio de la sala. Marta de Septem y Chelo Veiga García fantásticas y el autor, víspera de su jubilación, cercano y divertido. Mucha gente para ser un sábado desapacible (muchas mujeres, me niego a creer que los hombres no leen).
Y he empezado a leer en el orden oportuno las dos obras, os dejo mis impresiones:
"Omara la trapecista"es una novela erótica, en algunos momentos hasta pornográfica. Hay una auténtica orgía de sentidos e incluso un poco de exceso de órganos sexuales. Omara muestra la parte de la mujer que escandaliza hoy, aquella que disfruta con el sexo y la que escandalizaba entonces en un escenario el de nuestro país atrapado por la mediocridad de sus gobernantes y por los tonos grises. Pero debajo de lo puramente erótico está la descripción maravillosa que Manuel Herrero hace de la España de la posguerra. Una España donde nada es lo que parece. De manos de Coldo, el hijo del alcalde, un chaval que está despertando a la vida a base de decepciones y alguna que otra alegría, el autor va dibujando en cada uno de los personajes la vida de aquella época: la miseria que envuelve a Paquito y el estraperlo, la pobreza moral de los poderes fácticos del momento, la Iglesia y la guardia civil, el miedo metido en los huesos y la utilización del sexo como llave que abre puertas. Historias conocidas por todos pero no menos dolorosas por ello. El argumento es sencillo. Coldo encuentra casualmente un libro en la biblioteca de su padre y se dedica a animar la vida de sus vecinos, leyéndolo en un destartalado vagón de tren de la que vuelven a sus casas tras una dura jornada de trabajo. El libro y su lectura durante este trayecto les cambia la vida a todos, a ellos y a sus mujeres, al menos durante el tiempo que Coldo consigue prolongarlo evitando que se acabe. Coldo regala a sus compañeros de vagón a Omara en todo su esplendor, desnuda, animal y libre, añadiendo calorías a unas vidas desnatadas y descubriendo allí mismo en aquel triste vagón un auténtico paraíso carnal.
Y vamos con "Omara en el París de las Maravillas" Tiene esta segunda novela el mismo protagonista, la misma ciudad como escenario y el mismo esquema que la primera. Coldo regresa en la época actual a Oviedo, su ciudad natal huyendo de la enfermedad y de la cárcel y encuentra protección y abrigo en la Residencia Luz del Señor. La vida allí transcurre de manera gris siguiendo el devenir de aquellos que están ya en el crepúsculo y a los que sólo les queda esperar la llegada de la muerte. La residencia es un sitio particular. En ella ocurren que no sucederían en un geriátrico normal. Las monjas son especiales y mantienen una cercana relación con sus empleados. Coldo, que aunque limitado en movimientos, no ha dejado de discurrir, cree que las personas allí recluidas y en algunos casos aparcadas, merecen algo más en el ocaso de sus vidas que un yogur de fresa como postre y cuando, por casualidad, se reencuentra de nuevo a su querida Omara, procedente también de una colección privada, decide que hay que poner a vivir a los ancianos y que no hay mejor forma de hacerlo que con la inestimable ayuda de nuestra puta favorita. Volverán a leer, esta vez no será dentro de un vagón de tren, ni serán las alcobas de los obreros en las se recrearán las más intrépidas aventuras. Serán los ancianos los que vivirán una postrera y lúbrica primavera. Nada ni nadie son lo que parecen, pero hasta aquí puedo leer. Tenéis que acercaros a ella, eso si, hacedlo sin pudor y sin complejos. Las aventuras de Omara se ambientan en París, una ciudad alegre y divertida, abierta al arte y a las vanguardias. Omara estará rodeada de los más grandes artistas y con ellos escribirá gloriosos pasajes de la historia del arte contemporáneo. En mi opinión, esta Omara es más divertida que la primera porque vive situaciones totalmente hilarantes. La ancianidad y la decrepitud, la decadencia sexual y la soledad (comentario aparte merece la particular relación entre Pachu y la gocha Gloria) reflejan fielmente una realidad que está ahí. Dijo el autor en la presentación algo así como que cree que se puede hacer mucho más con los ancianos, más que aparcarlos, más que castrarlos, más que negarlos. La senectud es una etapa más de la vida y no por ser la última tiene que ser la peor. Qué mejor momento para reconciliarnos con nosotros mismos que el final del camino.
Respecto a la edición, "Omara la trapecista" viene en un envoltorio bonito y delicado, tan discreto que paso desapercibido en muchas de las estanterías de las librerías en las que se vendió. En su presentación nos contaron como anécdota  que en los albores del tercer milenio tuvo la novela algunos problemas de distribución hasta el punto que a día de hoy pasa por ser una obra descatalogada a salvo de los ejemplares que obran en poder de la editorial. ¿Censura en el siglo veintiuno? Yo más bien diría catetismo, pero ese es otro tema. "Omara en el París de las maravillas" tiene al contrario una de esas portadas que llenan un escaparate, que te llaman desde él con la promesa no siempre cierta de que dentro se esconde una historia inolvidable y te animan a comprarla, provocándote a leerla. Pasa con algunas portadas de novelas como pasa con algunas personas, el exterior es tan bonito que te atraen antes incluso de conocerlas (craso y común error en muchas ocasiones).
Me gusta Omara, no por los pasajes explícitamente sexuales, ni el erotismo que destila en cada una de sus páginas, me gusta Omara por lo que significa de libertad frente a cadenas, de color frente a vidas escritas en blanco y negro, de exceso frente a contención, de calor frente a frío, de vida frente a muerte. El sexo nos hace iguales, nos empequeñece y/o nos engrandece. La vida es maravillosa, pero con sexo es aún mejor. Probablemente en este país, si leyéramos, folláramos y nos riéramos más (da igual el orden) ¿todo iría mejor? No sé, pero seguro que todo se vería de otro color.
Os recomiendo que leáis las novelas, que conozcáis a Omara, trapecista y puta, que os acerquéis a ella sin pudor, sin miedo, sin prejuicios. No os arrepentiréis.

viernes, 10 de abril de 2015

Quirós para profanos (segunda parte)

(viene de la entrada anterior)
 
Puzzle de verdes,
Placer de los sentidos,
Quirós, mi valle!


Teixo de Bermiego
- El pueblo de Bermiego y el paseo hasta el Teixo. No cabe duda de que si hay un referente natural en nuestro concejo es este árbol milenario reconocido desde 1995 como monumento natural. Para llegar a él situado al lado de la Iglesia de Santa María, tienes que cruzar el pueblo que tiene hórreos muy bien conservados y caminar un poco. Merece mucho la pena el paseo. Debajo de él puedes sentir la magia y la energía de tiempos ancestrales. Si tu imaginación ayuda, te transportarás por unos momentos a la época medieval.
Vista desde Alba

- Visita a la ermita de Alba a la que se accede por una pista asfaltada desde el pueblo de Salcedo.  En automóvil por la pista se llega a un parking desde donde podemos ascender a pie hasta la pequeña ermita que alberga a la Patrona de Quirós, Virgen muy venerada. Por lo menos se celebra Misa dos veces al año: el día 15 de agosto que es la Fiesta de la Virgen que reúne en torno a ella a romeros venidos de todos los concejos limítrofes (Lena y Riosa, Morcín y Proaza) y, ya casi instaurada como tradición, el 1 de mayo.  Llegados al santuario es obligatorio acercarse a las tres cruces que dominan el Valle desde donde admirar, si el tiempo acompaña, una de las vistas más espectaculares del concejo.También se puede llegar desde la Cobertoria a pie o a caballo. Si hay tiempo y ganas desde Alba se puede caminar hasta otra ya mítica llegada de la Vuelta Ciclista a España: El Angliru.

Peña Rueda vista desde El Cantu de Las Vallinas (Salcedo)
- Visita al Santuario de Cortes y a la casa natal de San Melchor. En el pueblo de Cortes se puede visitar la casa natal de San Melchor de Quirós, primer santo asturiano, canonizado por Juan Pablo II en 1988, cuya fiesta se celebra el último fin de semana de agosto. En el año 2003 y tras numerosas presiones se consiguió rehabilitar el santuario, sobre la antigua capilla, convirtiéndolo en lo que es ahora. Es allí donde se conservan parte de sus reliquias. Ruta de San Melchor, esta ruta que ha sido señalizada por el Grupo de Montaña "Club Deportivo San Melchor" de Oviedo, era el camino seguido por el santo y los habitantes de Quirós para llegar a Oviedo.
- Los Puertos de Agüeria. Esta travesía no es un paseo. Recuerdo la vez que la hice, yo me imaginaba que era ir por la Senda de Oso, pero NO, no digo yo que haya que ser un montañero experto, pero si exige un mínimo de buena forma. Ahora bien, es tan impresionante que el esfuerzo bien merece la pena. Puedes hacerla de Lindes a Bueida o al revés.

Detalle hórreo de Rodiles



 - Los Garrafes de Bueida, fenómeno natural que se produce en primavera y supone la comunión de agua y roca. En esta época (ojo, sólo unos pocos días del año) y espontáneamente brotan las aguas que procedentes de las nieves del invierno se han contenido en las entrañas de la tierra. Se trata de un auténtico espectáculo que no se repite nunca de igual forma, pues depende del capricho de la naturaleza. La combinación de agua fluyendo y el sonido que produce los hace inigualables (que conste que yo lo tengo pendiente, pero hay un video en YouTube)
- Si lo que haces es entrar a Quirós desde Lena, puedes visitar La Necrópolis Megalítica de La Cobertoria que se extiende en la zona limítrofe entre ambos concejos, con un uso muy prolongado, en ella se pueden ver algunos dólmenes y túmulos empleados entre los milenios IV y II milenio antes de Cristo. La ruta por este alto es un paseo corto y muy sencillo que desemboca en el famoso “Prao Llagüezos” donde se celebra el primer domingo de julio la Fiesta del Corderu declarada de interés Turístico Nacional. El Alto de la Cobertoria ofrece, como aliciente añadido, unas impresionantes vistas de la parte oriental del Parque Natural de Las Ubiñas- La Mesa.
- Los restos de la Ermita de San Juan en el pueblo de Llanuces. Tengo que reconocer que este verano en nuestro periplo particular por las aldeas de Quirós intentamos dar con este sitio y no lo conseguimos, la vegetación era tan alta y tan abundante que al final nos rendimos, pero de camino hacia allí (las fotos están en Facebook) encontramos los restos de un molino y un puentín muy coqueto. Claudia, esto está pendiente.

Pantano de Valdemurio desde la carretera de Bermiego. Día de San Roque.

Este verano un grupo de amigos de Salcedo hemos recorrido parte del concejo. Digo parte y digo bien, porque nos ha quedado casi la mitad del mismo y mira que hemos hecho km, arriba y abajo, para intentar llegar al mayor número de aldeas, pero es que Quirós es mucho Quirós. Cada vez que llegábamos a un pueblo teníamos dos presupuestos: ver la capilla, ermita o templo parroquial, la fuente y el lavadero (lugares de reunión en tiempos pretéritos) y encontrar a algún vecino que nos contara algo interesante o que simplemente tuviera ganas de charlar un rato. Yo personalmente he aprendido mucho y he descubierto muchos rincones deliciosos para compartir. Para escribir esta entrada pregunté a mis compañeros de camino, algunos puntos los han sugerido ellos. Todo es en realidad imprescindible: los bosques de fayas, castaños y rebollos; las sendas que comunican un pueblo con otro (de Salcedo a Bermiego, de Vallín a Salcedo, de Coañana a Faedo y así uno tras otro); las áreas recreativas (a mi particularmente me gustan la de  el Quinte en Salcedo, el Mansu en Ricabo y la Machuela en Bermiego); las capillas ¿cómo es posible que tengamos tantas y algunas tan diminutas? (no dejes de ver auténticas preciosidades, a mi me sorprendió la capilla de Santa Olalla en Villagime); la disposición original y diferente de pueblos como Murias, que se extiende a lo largo por la falda de la montaña hasta desembocar en la capilla de San Blas o Villar de Cienfuegos que tiene una especie de escalera para favorecer el ascenso hasta la parte más alta del mismo con leyenda incluida; la oferta de alojamientos rurales y la gastronómica. ¿Quién no ha comido en Casa Jamallo o en el Teixu, en Casa Generosa? La Banda de Gaitas Teixo-Manolo Quirós y la Escuela de Música Tradicional, trabajando y luchando por la conservación de nuestro folklore, por mantener el espíritu de nuestro gaitero más internacional fallecido tempranamente que descansa en Ricao y por educar en la música a nuestros niños y jóvenes (hacéis un gran trabajo y lo sabéis) ¿Quién no se ha emocionado escuchando una gaita?
La Machuela, área recreativa del pueblo de Bermiego

Y llegará setiembre y entraremos en todas las casas. Ya sabéis, el 7 "todos a Alba", el fin de semana siguiente la II Ultra Trail "Güeyos del Diablo"y otra vez las montañas en estado puro y la unión deportista-naturaleza. Y la próxima cita para los aficionados a los rallys el 23 de abril, la 1ª subida a la Cobertoria. Y seguir trabajando y seguir creyendo. Llegará un nuevo año y se cerrará un ciclo. Nosotros estaremos o no, pero seguirán Peña Rueda y Las Ubiñas, el Picu Gorrión y la Peña de Alba, el Gamoniteiru y Peña Podre, ellos quedarán para seguir siendo testigos de la historia.
Queda mucho en el tintero, sin duda, tienes que venir a descubrirlo y quién sabe quizás a abrirnos los ojos a los quirosanos por si no hemos aprendido todavía a valorar lo que tenemos.

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Quirós para profanos (primera parte).

Puzzle de verdes,
Placer de los sentidos,
Quirós, mi valle!

En el año 2014, en el Auditorio de Oviedo, coincidieron recogiendo un premio otorgado por la ATR un video realizado en Quirós por quirosanos sobre los Molinos de Corroriu, que podéis ver en YouTube y la campaña institucional de Turismo de Asturias “Guardianes del Paraíso” Quiero tomarme la licencia de jugar con ese eslogan para esta entrada de blog, que pretende ser más práctica que sentimental, aunque tratándose de mi será difícil.
Cada uno de nosotros atesora, como puede o como le dejan, sus recuerdos. Nada ni nadie podrá arrancarnos olores y sonidos de nuestra infancia. Allí en nuestro olfato y en nuestro oído es donde reside nuestra memoria. No somos los niños que éramos, está claro, pero queda en nuestro interior la impronta de nuestras aventuras por caminos y montes, romerías y verbenas, el olor a pan recién hecho y el de yerba recién cortada, el ruido de la lluvia y de la nieve en retirada. Valorar las cosas pequeñas que son las que verdaderamente dan sentido a la vida. A lo largo de estos dos años he escrito mucho sobre esta tierra en la que no nací, pero a la que quiero y respeto tal y como me enseñaron a hacer. Es otra de las muchas cosas que le debo a mi padre: los cimientos, el entramado necesario para sentirme en casa en la aldea donde le nacieron a él, las raíces del árbol.   En ella he fraguado amistades con gente que son más que amigas. He vivido alguno de los momentos más tristes de mi vida, pero si pongo en la balanza me quedo sólo con los felices. Algunos días lo único que hay que hacer es dejarse llevar, perder el tiempo y perderse por Quirós. Escuchar la respiración propia y los ruidos de la aldea o ir más allá: intentar adivinar qué te dice la tierra, qué extraños mensajes te envía, a través de quién o de qué se comunica contigo y por qué estás aquí ahora y no a miles de años luz... Cada uno de nosotros somos guardianes de nuestros paraísos, en mi opinión nuestro deber es compartirlos. Aún siendo generosos y regalando emociones y recuerdos, experiencias y paisajes, no creo que Quirós se masifique nunca. Sí creo que debe de recibir un empujón, cuando el 7 de setiembre entremos en las casas de todos los aficionados al ciclismo y, en alguna más, que encenderá la tele sólo por disfrutar de nuestra tierra (se estima que habrá cuatro millones y medio de personas que nos vean) ese será el momento de reivindicarnos. Vamos a trabajar sin localismos para regalar nuestra mejor imagen. Nuestra carta de presentación son nuestras montañas y las cámaras de la tele se van a encargar de que se vean todas. (la Vuelta Ciclista 2015 tuvo un final en Alba Quirós).


Vista desde el pueblo de Salcedo
Sólo voy a resumir los diez o doce lugares que serían obligatorios conocer a cualquiera que se acerque a nuestra tierra con motivo de la Vuelta Ciclista o con cualquier otro motivo. Os pido que vengáis y disfrutéis. Si merece la pena, id y contadlo. Estoy segura de que no os dejará indiferentes.
Vista del pueblo de Faedo por el camino de Coañana
 
Y ya que somos tan amigos de hacer listas, esto es lo que yo le diría a quién desde fuera o desde dentro de Asturias, me preguntara. Breve resumen de lo que hacer en Quirós:
  • El Embalse de Valdemurio. Si entras en el Valle de Quirós desde Oviedo, te encontrarás con el área de turismo activo de Valdemurio. Allí hay un pequeño embarcadero y podrás surcar sus tranquilas aguas en piragua, subir hasta el Picu Gorrión, pescar o simplemente pasear a lo largo de la Senda del Oso. Algunas escenas de la película "Para qué sirve un oso" de Tom Fernández fueron rodadas en este escenario natural.
    Embalse de Valdemurio.
  • Escuela de Escalada de Llano y el Refugio: como su nombre indica esta escuela "enseña a escalar" a principiantes, jóvenes y mayores. Tiene mucha fama y mucho recorrido. De hecho hay mucha gente que conoce Quirós por este rincón y sus paredes. El Refugio pertenece a la Federación de Montaña del Principado de Asturias, en principio está abierto todo el año pues aunque son muchas las vías que están abiertas como el conjunto tiene poca altura cualquier momento es bueno para practicar, si bien los expertos recomiendan como mejores épocas la primavera y el otoño. En la actualidad se pueden visitar los restos de la Ermita de Santa Olaya de Pirueño sobre la que en el verano de 2015 se realizó un campo de trabajo.
Restos de ermita románica de Santa Eulalia de Pirueño.

  • La Iglesia de San Pedro de Arrojo. En buen estado de conservación es, sin duda, la joya arquitectónica de Quirós. Es un pequeño templo situado casi en la carretera general, de original distribución en Asturias que domina la llamada Vega de Arrojo, donde en verano es fácil encontrar a grupos de jóvenes (y no tan jóvenes) aterrizando tras la práctica del parapente. Adrenalina en estado puro.
  • Los Molinos de Corroriu. Se trata de un conjunto de tres molinos escalonados donde acudían los vecinos a moler la escanda, cereal de montaña parecido al trigo que aún se cultiva en estas tierras (aunque cada vez menos) De fácil acceso y bien señalizados, se puede ir bien caminando por el pueblo de Faedo pasando por delante de la ermita del Santo Angel y de su Teixo o por Arrojo o bien por la carretera que va de Faedo a Fresnedo. Es un bonito paseo para ir también con niños pues se atraviesa una parte de bosque muy frondoso y detrás de cada árbol puedes encontrar una xana o un trasgu.
    
    Molinos de Corroriu: Detalle
  • El Museo Etnográfico. Situado en la Carretera General AS 229 - P.K. 8,4 a su paso por el pueblo de La Fabrica. El Museo que se trasladó a sus actuales instalaciones, unos antiguos altos hornos de fundición, hace relativamente poco, muestra el tránsito del campo tradicional hacia una sociedad industrializada y la transformación que la sociedad rural experimentó con la llegada de las minas. Podemos ver muchas de nuestras tradiciones, observar como era la vivienda tradicional y la escuela, recrearnos en las distintas exposiciones permanentes o no que se programan. Es, sin duda, un espacio singular y polivalente en el que también hay un amplio repaso del folklore y de la vida musical del concejo.
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(CONTINUARÁ)