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martes, 27 de febrero de 2018

Manos de mujer

manos de Maruja

Manos de mujer.
Ancianas y retorcidas.
Ancianas como todos los recuerdos que la visitan por las tardes.
Retorcidas como retorcido ha sido el camino recorrido.
Manos que aún acarician con ternura la mano del hombre con el que ha compartido mil años o, quizás, algunos más.
Manos que amasaron,
que sembraron y recogieron,
no siempre la recompensa debida, ni los frutos esperados.
Manos de abuela que espera en silencio el ocaso de la vida para que tras él,
sus manos y su sonrisa vuelvan a ser de niña.
Manos de quirosana.

martes, 13 de febrero de 2018

Ray Loriga en las Tertulias del Campoamor.

Con  gafas de sol en la invernal tarde noche ovetense e interpretando un personaje llegó Ray Loriga a su cita con las Tértulias del Campoamor donde empezó con "t" de tomadura de pelo y finalizó con "t" de triunfador, un escritor que se define así mismo como "el resultado nefasto de mi experimento con las drogas" lo que dio pie a hablar de literatura y también de drogas y de hipocresía. "No se penaliza el consumo claro, porque eso es ocio", "no hago apología, tengo dos hijos de 19 y 14 años". Acompañado de Iván de Santiago al que descolocó desde el principio cuando dijo que se sentaba a la izquierda porque "el era de izquierdas, aunque ahora no se sabía donde estaba la izquierda" cuando le habían dicho que su sitio era el otro. De Santiago estuvo correcto en su papel de moderador a pesar de que el protagonista levantaba en ocasiones el vuelo y parecía irse de la sala. Muchos "madre mía" al inicio entre el público, hasta que el autor fue despegándose de su pose para hacerse con el auditorio. De menos a más, como el animal dormido que al despertarse se despereza desentumeciendo sus miembros y recuperando la lucidez que el sueño le ha robado por instantes.


Y habló de libros, de los suyos y de los otros. Otros que le iba citando de Santiago. Angel González, "la poesía" amigo con el que compartió noches de conversación. Becket, del que dijo que era un autor poco recomendable para escritores "nadie que quiera escribir debería de leer a Becket". Bradbury del que recomendó "El vino del estío" y Murakami al que descubrió en "Spuknik, mi amor", pero también tuvo palabras de lector y amigo para Elena Poniatwoska, miembro del jurado que ha premiado su última novela. A propósito de Bradbury y de la quema de libros de Fahrenheit 451 afirmó Loriga que "pensar que un libro podía hacer daño cuando lo que hace daño precisamente es no leer. Pensar que una página está escrita y quemarla porque lo que está escrito está declarado pero lo más peligroso es no declarar. La maldad no está en los libros. Hace más daño un mal soldado que cualquier libro."
Habló de músicos y cantó en inglés a Cohen, Dylan y George y en castellano a María Dolores Pradera y al Puma para lo que sacó de dentro un vozarrón impresionante que nada tenía que ver con el balbuceante y tímido soliloquio de alguno de los primeros momentos de la charla. E hizo guiños a la Vetusta que conoció cuando viajó por primera vez "cuando se viajaba menos" y al Real Oviedo, sin olvidar al Niemeyer ni al Sporting. Bromeó contando que también mentaba en Donosti al vecino y que allí parecía que no les gustaba mucho. Se metió al público mayoritariamente femenino, como siempre en estos eventos, en el bolsillo. Lo que se tradujó en preguntas, algunas más afortunadas que otras, pero más interacción con los presentes de lo que es habitual en estos actos. Eso sí, sólo preguntaron las mujeres.


Rendición, premio Alfaguara de novela, es una historia árida en la que triunfa la libertad individual por encima del "rebaño" a pesar de lo que esto significa en el desenlace. A mi personalmente me ha llevado a hacer, una vez más, una reflexión sobre el valor del agua como bien escaso y el poder que da ser su propietario. Rendición que es una distopía que se lee de un tirón, dibuja una sociedad en la que ni la mierda huele y en la que el protagonista para salvarse deja la higiene a un lado. En este sentido, sobre el rebaño frente al individuo, dejo varias sentencias Loriga al principio de la charla  "Tengo mucha esperanza en el movimiento individual. Tengo poca fe en los rebaños y en quienes los guían. Tengo poco fe en todo lo que no sea la libertad, en femenino, y el individuo." Si te preguntas como el autor de "Héroes" puede ser el autor de "Rendición" y escuchas lo que se dijo en el Campoamor quizás lo entiendas. "Quería ser un escritor que tuviera una única voz, una voz constante, pero no fui capaz porque me aburro y voy cambiando." Y sobre el proceso creativo Loriga que no puede crear mientras está promocionando dijo que "un escritor es soledad, soledad y silencio. Cuando acabas corriges, corriges, corriges en un trabajo extenuante, absurdo y solitario. Los libros son silencio y en ellos se juntan dos silencios, el del escritor y el del lector."




El autor se mostró especialmente irónico durante toda la tarde con el lenguaje políticamente correcto, hizo una buenísima reflexión sobre los medios de comunicación y sobre a quienes van dirigidos "tenemos la obligación de contrastar, pero claro somos unos vagos" haciendo alusión a las mentiras en castellano que cuentan los medios y que son tan fáciles de desmontar como leyendo distintas versiones de la misma noticia, pero entonces ¿a quién creer?. Y respecto a buscar la aprobación de los demás en las redes sociales afirmó que "no hay que esperar la opinión de los demás para concebirse uno mismo y actuar. Actuar o no hacerlo. Se puede vivir de cien mil maneras, actuando incluso ilegalmente pero nunca amoralmente." Criticó la industria de la belleza femenina que "inventa defectos donde no los hay". Hubo de todo para todos Al final el público salió muy satisfecho con una tarde en la que se habló de Literatura y de Vida con mayúsculas, da la buena y de la mala, que ésta también se escribe con mayúsculas. Una tarde para la reflexión que dió mucho más de sí que el simple espectáculo que prometía al principio.

viernes, 9 de febrero de 2018

No olvidar es la promesa. Apuntes sobre el pueblo saharaui y su causa.


Entre los pasados días 9 y 13 de enero, una delegación asturiana encabezada por el consejero de Sanidad, Francisco del Busto, visitó los campamentos de Tindouf (Argelia) en un viaje institucional. Un total de dieciséis personas representantes de distintas instituciones asturianas integraban este grupo. Entre ellas, María José Miranda, vicepresidenta de la Junta del Principado y concejala de Urbanismo en el Ayuntamiento de Grado que acudió por delegación del Presidente de la Junta del Principado, Pedro Sanjurjo quien excusó su presencia por problemas de agenda y Eva Martínez, Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Quirós. El grupo que hizo un viaje mucho más largo del espacio físico que realmente separa nuestra comunidad de los campamentos y no sólo por la realidad que se vive allí, en palabras de Martínez “tardamos casi tanto como si hubiéramos ido a Australia”, se alojó en domicilios particulares lo que hace que la experiencia sea más humana creando vínculos que hacen el trabajo más cálido.
Pero ¿cuál era la finalidad de este viaje? El Ayuntamiento de Quirós formaba y forma parte de la llamada PACISPS (Plataforma Astur-Cantabra de Instituciones Solidarias con el Pueblo Saharaui). Una plataforma política de instituciones asturianas solidarias con la causa saharaui en la que en el origen también estaba Cantabria. Cuando Eva Martínez entra en política en 2007 la nombran tesorera de la mencionada plataforma. “Entre los años 2007-2012 fui tesorera y coordinaba de alguna forma el funcionamiento de la Plataforma en Asturias. Los ayuntamientos aportaban una cantidad en relación al número de habitantes, por ejemplo, Quirós aportaba 100 euros. Habría unos cincuenta ayuntamientos implicados. De la zona, Quirós, Proaza, Santo Adriano y Grado entre otros. Con la llegada en 2011 de Foro al Gobierno del Principado hubo cambios y quedé prácticamente sola, como tesorera con el apoyo de Foro Gijón. Con la gente de Gijón y Jesús Barbao (exalcalde de Morcín y que formaba parte de la Junta Permanente) se planteó qué se podía hacer con el dinero que había. Hablamos con Cruz Roja y con el Hospital Central de Asturias y se llegó a la conclusión que lo mejor era destinarlo a proyectos de salud. Se traspasó el dinero a Cruz Roja. La Plataforma se durmió pero nunca se disolvió, a la espera de un momento político más propicio para volver a arrancar el trabajo.”
Para María José Miranda y Eva Martínez ésta era la primera vez en estos territorios y sus impresiones son muy semejantes.
A nivel autonómico, María José Miranda nos cuenta que en la Junta del Principado se hace frente común con el Pueblo Saharaui y todas las propuestas se aprueban por unanimidad, al tiempo que destaca el trabajo del llamado Intergrupo Paz y Libertad para el Pueblo Saharaui que está integrado por parlamentarios pertenecientes a diferentes grupos políticos. De su experiencia de estos días le queda claro lo siguiente “los saharauis diferencian mucho entre la solidaridad de la sociedad civil y la falta de compromiso del Gobierno Central que dista mucho de la del Principado de Asturias que desde siempre es uno de los más implicados con el pueblo saharaui.”  A nivel personal, nos cuenta que viene tocada, pero no mal. “Aún estoy aterrizando lo que pasa es que luego la vida te va llevando y vuelves a tu rutina. Vengo admirada de la capacidad que tienen para organizarse y sacar adelante la vida en un territorio tan hostil, también del sistema educativo que podían copiar alguno de los países occidentales. La educación es el pilar de su supervivencia. Y vuelvo avergonzada de mi país, que no acaba de solucionar el tema, del muro de 2720 km de longitud que construyó el ejército marroquí y que ha dividido literalmente a familias y luego de la falta de respeto de los Derechos Humanos de los saharauis que viven bajo la ocupación de Marruecos.” 
Las sensaciones de Eva Martínez no son diferentes, “han sido tres días muy intensos, madrugas mucho, te acuestas tarde. Me quedo con el cariño y la hospitalidad de la gente y con la convivencia maravillosa entre el grupo que fuimos. En negativo destacaría la falta de responsabilidad del Gobierno Central. Nos queda pendiente una reunión con las mujeres que son las que tiran del carro y hoy exigen que se ponga una solución a esto. Son 42 años viviendo en campamentos, gente muy formada culturalmente y muy comprometida políticamente que no conoce lo que es estar en su tierra y que quiere volver y que sus hijos tengan la posibilidad de crecer allí.”

Que este viaje suponga un nuevo comienzo sumando voluntades en pos de la consecución de compromisos políticos a mayores es un reto. El nombramiento como Delegado del Pueblo Saharaui en Asturias de Yahya Edjil también es un revulsivo para despertar la actividad de la Plataforma. “Mucha culpa del parón fue de los responsables saharauis de estos años que no se involucraban en el proyecto”, nos cuenta la Teniente Alcalde quirosana “ahora parece que la colaboración va a volver a ser estrecha.” La tarea pendiente e inmediata es realizar una reunión para actualizar los estatutos, que se ha programado para el presente mes y hacer un plan de trabajo, moverse a nivel de Ayuntamientos, sumando a la causa saharaui, el proyecto de Vacaciones en Paz y los diferentes proyectos de salud que vayan surgiendo al mismo tiempo que incorporar a la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui. “Tenemos que actualizarlo porque la salida de Cantabria no está recogida en los estatutos y junto a los ayuntamientos, los sindicatos que están los dos más importantes y el Gobierno del Principado de Asturias, aunar fuerzas y no dejar atrás la promesa de “NO OLVIDAR”. Los saharauis todo el tiempo te cuentan la historia de su pueblo, pero, sobre todo, te piden que no los olvidemos y que lo contemos a nuestras familias, amigos y vecinos. Esta gente no vive en un país pobre. Mientras su territorio es rico, ellos viven de la ayuda humanitaria. Está fuera de sus tierras porque el Gobierno español los abandonó a su suerte. Su futuro pasa por España con acuerdos de colaboración, por eso es tan importante lo de “NO OLVIDAR" que repiten las dos casi en una única voz.

lunes, 5 de febrero de 2018

Caen cuatro copos y se colapsa todo

Llevo desde el viernes recreándome en el fantástico paisaje que dibuja la nieve a mi alrededor. Pueblos quirosanos pintados de blanco que provocan admiración como si de un cuadro se tratara. Es guapa la nieve, ¿verdad? Mirarla desde casa en las redes sociales, ver nevar desde la ventana de la casa de aldea que nos cobija, calentinos con la chimenea encendida, la despensa provista, un buen libro y un chocolate caliente. "Fantástico plan", me dicen mis amigos urbanitas, pues sí, "pero a mí dame la playa" añaden.
Trabajando ayer en la retirado de árboles de la carretera

 Este finde ni yo, loca aventurera, me he arriesgado a coger el coche y subir a Salceo, ni con botas de agua y polainas me he atrevido. Me he quedado en Oviedo, con los pies y la cabeza calientes porque es que "caen cuatro copos y se colapsa todo". Y luego va y dice la gente que nos quejamos mucho y que hay que tener paciencia. Paciencia con la nieve, con los medios escasos o con la falta de previsión de estos fenómenos cada vez más extraños pero que, a veces, ocurren, sobre todo, en invierno que vienen anunciados con tanta antelación que ya nadie da crédito a las previsiones adversas y claro, luego pasa lo que pasa.
Contaban las hermanas de mi padre, (vivieron tres en Salceo hasta prácticamente el final de sus vidas, no hace tanto tiempo, aunque realmente fue en el siglo pasado), cuando nevaba en el invierno y las llamábamos por teléfono, aquellos teléfonos de pared que había que marcar, que salían de casa entre la nieve aprovechando los caminos que hacían las vacas cuando iban a beber al Reguerón. Porque hubo un tiempo, no hace tanto, en que la nieve cubría más de un metro y la pala no subía a los pueblos. Los vecinos se pasaban entonces días incomunicados porque no había móviles, ni Internet, ni quitanieves como ahora, la luz era de 125, marchaba y había que confiar en que volviera pronto, con suerte, no había tele y la gente se acostaba al oscurecer y me imagino que alguno rezaría para que dejara de nevar aún conociendo lo importante que era la nieve para la pación, para los manantiales, para limpiar... Sí, eso pasaba no hace tanto y si la vida ha evolucionado para mejor ¿cómo es que "caen cuatro copos y se colapsa todo"?
Escribo esto porque desde el viernes en Quirós y en los concejos vecinos se ha ido la luz intermitentemente en todas las aldeas, no ha subido la pala a otras muchas, los niños no han ido al colegio bien porque no ha habido transporte escolar, bien porque los padres con buen criterio se han curado en salud "no vaya a ser que bajen y luego no puedan subir" y hoy, comienzo de semana, los árboles sobre la calzada y los argayos han cortado las ya precarias carreteras de la zona. Pero es que claro, "caen cuatro copos y se colapsa todo", los vecinos no llegan al trabajo, el ganado sin atender y los operarios del Ayuntamiento no dan abasto, porque esos sí están al pie del cañón intentando solventar lo que otros no pueden o no quieren y seguramente porque no son ellos quienes tiene capacidad para decidir, disponer o administrar realmente medios materiales y personales. Nada, si es que "caen cuatro copos y se colapsa todo".
Foto Pelayo Alonso

No puede ser esto. No puede ser que lleven días anunciando la llegada de un frente polar y no se prevean cosas. No puede ser que se vaya la luz una y otra vez con los recibos que se pagan. No puede ser que debido a la mala cobertura no se pueda dar parte al 112. No podemos tener las carreteras que tenemos, ni los bosques abandonados que arrojan hastiados cadáveres de árboles a la calzada. No puede ser que queramos hacer lo rural atractivo y luego "caen cuatro copos y se colapsa todo". No voy a hablar del Huerna, ni de Pajares porque eso también válgame Dios. Voy a hablar de lo mío, sí, desde Oviedo (lo reconozco), pero solidarizándome con mis vecinos quirosanos, los que hoy ayudaron a sus operarios a quitar los árboles caídos en la carretera de Ricao a Santa Marina, de las madres con niños sin luz en casa contando las horas, de los ancianos que no pudieron salir a la antojana de casa porque la nieve les escondió les madreñes.

Foto José Álvarez

Cuando os digan que tengáis paciencia, rebelaros coño que estamos en el siglo XXI y no puede ser que "caigan cuatro copos y se colapse todo".
Al final va a ser verdad lo que dice Julio Llamazares autor de "La lluvia amarilla", "hay una España que viaja en vía estrecha a la desaparición" y añado yo, una España que no le importa a nadie y parte de ella está en la montaña asturiana. No sé si estaremos a tiempo de enmendar nada.



Cumpleaños con Angel González




Bueno, acabándose el día, un día importante, como lo son casi todos, sólo hay que saber apreciarlos. Un día intenso, de despedidas y de derby. Menos mal que el Oviedín da alguna alegría, sobre todo hoy que algunos oviedistas están tan tocados. Ha sido un domingo guapo, con amigas y por circunstancias con antiguos compañeros de instituto, con mis padres, con Lola. Hacía años que no me llamaban "la ...empollona", una pena que haya sido dónde ha sido. He visto gente que en otros cumpleaños no habría visto, una lástima pero me ha prestado, sobre todo ver a quién más tiempo pasó en mi pensamiento siendo adolescente. Qué bien se hace mayor! Qué guapo es! Han pasado 34 años desde que pisamos el instituto y aquí estamos. Qué suerte, la verdad, poder seguir celebrando cumpleaños tod@s junt@s! Qué importante saber cuáles son tus prioridades, adónde perteneces, con quien quieres estar, vestirse de sonrisa cada día (nunca he sido consciente del valor que tenía mi sonrisa hasta que vosotros lo decís una y otra vez). Ya sabéis de quién es la culpa de mi sonrisa. Una vez encontré a un hombre bueno y me enamoré de él, a primera vista, sin condiciones, lástima que no fuera para mí...El también es, en cierta forma, parte del movimiento del engranaje de mi vida, lástima que no lo sepa. Tengo 48 años, guauuuuu. Cada día es una bendición que nos regalan como la vida. No olvidéis que caduca así que aprovecharla a tope y sed felices o intentadlo. 

El día del homenaje a Angel González, en el décimo aniversario de su muerte, decidí usar este poema suyo para celebrar hoy mi cumpleaños. Se titula Cumpleaños y lo he puesto en femenino aunque no sea muy ortodoxo (licencias de la loca contagiosa). Gracias por estar ahí, estándolo realmente, me hacéis sentir que no estoy nunca sola.

"Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierta, confusa,
disolviéndome en aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachada
y rota por los puños.
Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho."


#cortofebrerodeemociones.