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domingo, 27 de noviembre de 2016

Cuatro años de mi historia y aún queda otoño.


Y sí, aún queda otoño
Un año más casi sobre el pitido del final del partido. Hoy ha cumplido años mi blog. Ya son cuatro. Cuatro años de trayectoria más o menos intensa, más o menos constante. Probablemente la relación íntima y personal más larga que he tenido después de Lola, una con las palabras y la otra con mi fiel compañera de viaje. Un cuaderno de bitácora lleno de historias que parece que gustan (algunas más que otras). Cuatro años enredados en la red. Cuatro años en los que he aprendido a no estar pendiente del contador del blog, pero al principio qué agobio pensando quién me leerá, porqué lo hará, qué pensará. Cuatro años compartiendo experiencias, enamoramientos y desengaños, realidad política y social, luces y sombras, lecturas y autores... Cuatro años en los que he renovado mi sonrisa, aprendido a sonreír y he conocido a gente que sonríe con la mirada. "El hombre que sonríe con la mirada" puede ser una de las frases de este tiempo y menudo juego que dio el hombre. Y todo esto ha pasado en un suspiro.
Un blog que nació como "cuenta de Google" para comentar en otros blogs fantásticos de escritores, hoy amigos, de los que he aprendido casi todo lo que sé de este mundo. Un blog creado con la ayuda de una persona que nos dejó muy pronto, joven, muy joven, 34 años. Un chaval afable y simpático que escuchaba mi chiflado monólogo interior emitido en voz alta y siempre, siempre tenía una buena palabra. "Pedro - le dije un día - ayudame a crear un blog que sin un perfil de blogger no puedo comentar en el de mi amigo Ovidio." "Tienes que ponerle un nombre. ¿Qué nombre le ponemos?" - me dijo. -"Bea la de Lola servirá: Bea por mi y Lola por mi perra" Y así, de sus manos de informático y de la forma más tonta nació este sueño. Un sueño cuya primera entrada surgió como reacción a un encuentro con una persona que fue muy importante en mi pasado en el Concierto de Celtas Cortos en Quirós y desde entonces hasta hoy. He contado historias reales e inventadas, pero seguramente el tema recurrente que nunca falla y del qué mas he escrito, ha sido Quirós. Quirós como escenario, como compromiso o como excusa. Algunas veces pienso que en el nombre del blog teníamos que haber metido a esta tierra, pero luego pienso que estas montañas están tatuadas en mi piel y van impresas conmigo adonde quiera que voy. El "tu Quirós del alma" decía Katia el otro día animándome a hacer lo que verdaderamente quiero, sobre todo, a estas alturas de la vida, con suerte aún en el ecuador de la misma. ¡Qué pena que no sepa a lo que quiero dedicar mi vida, que no mi tiempo! porque mi tiempo lo quiero decicar a escribir, a escribir de libros y de autores, de árboles singulares y bosques particulares que crecen en ventanas, de proyectos de vida y de futuro, a contar historias a otros, a narrar la vida tal y como la veo pasar desde mi humilde punto de vista. Quiero escribir historias amables, aunque luego llegue la realidad a alterarme el guión.
Soy cuatro años más vieja, pero también cuatro años más sabia, porque los años no dan inteligencia (esa viene de serie o no) pero sí te dan amplitud de miras y horizontes. Este blog mío comparte aniversario con un amigo de los que creo van a ser para siempre, una de las personas más generosas que conozco y nació también la víspera del cumpleaños de otra persona a la que quise mucho. Brindo por todos ellos, en espercial por Roberto y por "Bea la de Lola" porque sigáis sumando años y porque la vida empieza cada día. ¿Pensabais que no iba a celebrar este cumple que ya había anunciado a principios de semana? Pues sobre el pitido final del día, pero dentro del tiempo de juego. ¡Besos para todos!

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Distintas circunstancias, diferentes muertes.

Aunque la muerte corra tras todos nosotros tenaz y persistente hasta alcanzarnos, tengo que confesar que, aunque yo no me alegro de ninguna muerte, para mí no todas las muertes son iguales como tampoco lo es la soledad con que la encaramos. La diferencia estriba entre morir en un hotel al lado del Congreso o en una cama de hospital. Morir tras una estela de reconocimientos y éxitos, rotos al final de una carrera larga y "provechosa" o morir después de haber pasado más de un año durmiendo en la calle en el portal de un bajo tras una vida de fracasos y abandonos, sin amigos ni familia, sin dinero ni seguro de decesos. Morir pendiente de que la justicia de los hombres haga buena, o no, tu conducta o morir sin que a nadie le preocupe lo más mínimo lo que has hecho en la vida. Morir y que parte de los que fueron tuyos propongan un minuto de silencio en tu memoria o morir sin que nadie recuerde tan siquiera cual era tu nombre verdadero. La muerte nos sorprende a todos: ricos y pobres, senadores o indigentes, mujeres y hombres.
A mí hoy, sorprendida por la noticia con que abrían los medios de comunicación la jornada, la muerte de Rita Barbera, la que me deja realmente un sabor amargo es la muerte del "hombre del pantalón granate", un hombre al que un día me atreví a convertir en protagonista de una historia inventada porque creía que mi historia le trataba con más generosidad de lo que le estaba tratando su propia realidad. La historia que él estaba viviendo cuando la vida nos hizo tropezarnos por el barrio en esta ciudad cada vez más provinciana y ciega ante las injusticas. Una ciudad que niega la justicia social a los más pobres, inmersa en la ignorancia y la repulsa, sumida en la misma niebla que acompañaba noche tras noche a nuestro hombre Tenderina arriba, Tenderina abajo en su permanente caminar de penitente. Una ciudad que se aleja de su gente y de sus necesidades, una ciudad que primero le arrojó a sus calles para luego llevarle por  mediación del SESPA a una residencia para mayores a cuarenta kilómetros del lugar donde tenía depositados sus menguados enseres. Un hombre que pasó mil y una penalidades en aquel barrio que, sin embargo, no lo rechazó del todo, al que vi poco a poco consumirse e ir menguando hasta que volví a encontrármelo en un escenario diferente que hacia presagiar un desenlace muy distinto al que yo pensaba le estaba destinado: morir en la calle apaleado o atropellado por un conductor de esos que juegan a los rallies cada noche. Un hombre del que se acordó la muerte cuando por fin iba a pasar el invierno caliente, garantizados un plato de cocido y una cama con sábanas limpias, una muda para cambiarse y un par de calcetines secos por si los pies se le mojaban por la lluvia o por haber jugado con los charcos, porque a todos nos gusta alguna vez meternos en los charcos y mojarnos. Un hombre que no necesitaba una generosa historia inventada sino mi compromiso real y solidario hacia el y hacia los que como el están sufriendo las consecuencias de esta crisis que va más allá de lo puramente económico.
Y sí, no hay dos muertes iguales más allá de lo que implica la muerte como fenómeno natural. A mi hoy me duele ésta y no la otra. Sin embargo, espero que ambos tengan la justicia que no disfrutaron en vida. A una intentarán limpiarle el nombre, acusarán a quienes destaparon las tramas oscuras de su vida. Del otro yo me acordaré unos días, las chicas de la resi e Isabel la mujer que le acogió en su casa mientras recomponía un poco su salud tras un largo invierno a la intemperie. Pronto no será más que un recuerdo, una figura difuminada en mi memoria, un pellizco doloroso en mi conciencia (si es que aún me queda algo de eso). Recordad esto: la corrupción más grande es la que roba a los pobres la esperanza, la que desarma a los frágiles, la que destruye a los desheredados, la que hace invisibles a los semejantes, negándoles el pan y la sal. Descanse en paz "el hombre del pantalón granate" ya no te veré más tomando café al lado de casa o fumando un cigarrillo delante de la resi.

 http://bealadelola.blogspot.com.es/2015/03/el-hombre-del-pantalon-granate_18.html

viernes, 11 de noviembre de 2016

Un árbol nunca es solamente un árbol. Reflexión acerca del Teixo de Bermiego.

El tercer puesto, por segundo año consecutivo, del Teixo de Bermiego en su particular carrera por conseguir ser el candidato español a árbol europeo del año 2017 me deja un sabor agridulce. 

En primer lugar, no deja de sorprenderme que seis de los candidatos (eran nueve) en provincias como Alicante, Cáceres, Cádiz o Málaga no hayan alcanzado siquiera el centenar de votos, de hecho el Pino de la Víbora de Málaga apenas obtiene un voto. UN VOTO. Me imagino que será de la persona que lo propuso y que realmente no realizó la campaña que se merecía su candidato. Esto solo pone de manifiesto las reales dificultades que encontró la gente para votar este año. Está claro que la picaresca de la que adoleció el concurso en 2016 en la recta final por alzarse con el honor de ser el candidato español obligó a los organizadores a poner alguna traba en el proceso de votación. Creo que las dificultades fueron muchas y que la gente no entendió bien porqué se hacía así y cuál era la finalidad de registrarse. Yo no tuve ningún problema a la hora de emitir mi voto. Cuando yo lo hice sólo tenía 3 votos y vote a la primera, leyendo y siguiendo los pasos que la página iba marcándote. Pero la gente encontró muchos problemas a la hora de emitir su voto por el móvil, banners y páginas webs indeseadas, amenazas de virus asesinos, avisos que te llevaban a textos y enlaces, anuncios y vídeos, etc, etc. Ante esto muchos de los potenciales votantes tiraron la toalla. La gente, en general, no quiere registrarse en Internet, no sé si por ignorancia, desidia o por verdadero temor de quedar ahí grabado y comenzar a recibir publicidad por esta vía. Verdaderamente la publicidad por Internet es una de las fórmulas de mercadotecnia más agresivas que se utilizan para dirigir mensajes promocionales a los clientes. Es un poco como cuando Harry Potter comienza a recibir cartas de Hogwarts en casa de sus tíos, cartas y más cartas entrando por la chimenea y colándose por todas partes. Y claro, esto es un auténtico rollo y en este caso nosotros no éramos clientes, éramos votantes de un árbol, así ¿qué necesidad hay de avasallar a la gente que de buena fe sólo quiere votar por su árbol con todos estos mensajes?
En segundo lugar y respecto a la promoción que se hizo del concurso, tengo la seguridad de que tanto por parte del Ayuntamiento de Quirós, como por parte de los medios de comunicación, especialmente por La Voz del Trubia (la primera publicación que hicimos se compartió en las redes más de 800 veces, lo que es una barbaridad teniendo en cuenta cuál es nuestro público y cuáles nuestras herramientas para llegar a él) se hizo todo lo necesario y más para conseguir sumar votos. ¿Por qué sólo tenemos 320 votos? Esa es la pregunta que no obtiene respuesta y me lleva a la siguiente reflexión.
Un árbol nunca es solamente un árbol. Un árbol es un símbolo de una comunidad, de un pueblo y más un árbol como el Teixo de Bermiego, referente natural de nuestro concejo. Un árbol milenario reconocido desde 1995 como monumento natural. Uno de los valores del concejo, como bien decía la Teniente Alcalde de Quirós, Eva Martínez en una de sus intervenciones durante la campaña de captación de votos. Pues bien, algo hemos hecho mal si con nuestro esfuerzo para emponderar esta maravilla de Quirós sólo hemos conseguido arrancar 320 votos. No hemos votado nosotros, ni los que viven en Quirós todo el año, ni los que vamos de fin de semana. Ha votado un porcentaje pequeñísimo de las personas censadas. Tampoco han votado los miles de quirosanos que en la diáspora andan inoculando el sentimiento de "ser de Quirós" por todos los rincones del mundo. No nos ha votado la gente de los concejos vecinos, ni siquiera nos han votado los asturianos en general, cuando, repito, un árbol, este árbol es un bien de todos, un ejemplo de la riqueza de nuestra tierra, un pedacito de la historia de un pueblo que se ha "abelugado" bajo su copa, dado sombra a tantas y tantas generaciones, que ha acogido fiestas y tradiciones desde años inmemoriales, que ha sido testigo de una parte importante de la historia de nuestra tierra. Si no somos capaces de contagiar el sentimiento que despierta en nosotros este árbol, algo estamos haciendo mal. El Teixo de Bermiego a pesar de todas las piedras encontradas en el camino debería de haber sido un auténtico imán que atrajerá miles de votos. Nuestro esfuerzo debería haber generado las sinergias que nos llevarán a la meta. No ha sido así, no ha podido ser. Veremos en la próxima ocasión. Si el esfuerzo es grande, no lo hagamos. Total ¿para qué?.


jueves, 10 de noviembre de 2016

Salvar a un raitán.


Raitán es el nombre asturiano del petirrojo que literalmente significa pecho rojo.


Un breve apunte de algo bonito que ocurrió esta mañana. Después de un momento de esos en los que el resto del mundo y yo hablamos distinto idioma, salí de la nave donde trabajo por la calle para que me diera el aire y me lleve un susto de muerte. En el suelo, a la entrada, estaba delicadamente apoyado un pequeño raitán. Tengo la creencia de que estos pajarinos son un pelín suicidas y pensé que estaba muertín, por eso el susto. Una bolina de plumas con el pechín colorado. ¡Qué horror! En Quirós son muy amigos de petar contra los cristales de las ventana en esta época, parece ser que se debe al frío que los desorienta y les hace deambular por el aire de forma errática. El fin de semana antes de morir mi tía Domitila lo hizo uno. A veces entran por la puerta y no encuentran la fórmula para salir. En mi casa algunas veces se cuela porque casi siempre el final es dramático. De hecho hace unos días Gloria Lucía Basurto, una facebookamiga, comentaba un suceso parecido. Pero NO, el mío esta vez ¡no estaba muerto! El conductor del transporte de uno de mis clientes me dijo que él lo había puesto allí. Lo había desincrustado de la furgoneta de otro cliente. ¡Flipar! el raitán fue atropellado por un vehículo mientras volaba. No le mató el golpe y un humano se tomó la molestia de excarcelarlo de entre los hierros donde estaba atrapado cual ratonera, colocarlo en el suelo a ver, si con suerte, el pequeñajo sobrevivía. ¿Cuánto pesa un raitán? ¿pesará 25 gr.? ¿cuál es su esperanza de vida? En esto sale mi jefe, lo recogemos y me dice que lo lleve a la oficina y le dé calor con las manos. El bichín estaba inmóvil, con los ojinos cerrados, como catatónico, pues bien, lo subo conmigo, lo pongo en una caja de cartón tapado con un folio y cerca del foco de calefacción. El pequeño raitán no se sujetaba de pie. Su cuerpo le hacía ir hacia adelante de manera que quedaba en el suelo de la caja apoyado con el pico. A lo largo de la mañana lo saco un par de veces, le acerco a la ventana, animándole a volar, sin forzar. Estaba volviendo a la vida, pero muy despacio. Fue abandonando la borrachera, había abierto los ojos y aleteaba aunque no estaba aún preparado para irse. En esto decidimos esperar a despues de comer, a ver si con el transcurso de las horas las condiciones van preparandole para regresar a su mundo. Sube un compañero con un mendrugo de pan para darle unas miguinas y ¡chachán! al abrir la caja, el raitán echa a volar por la oficina. Al final salió por la ventana rumbo a su destino que hoy, desde luego, no era morir espachurrado contra un coche. Pues sí, hoy me siento orgullosa de formar parte de la raza humana y de haber contribuido a salvar un ser vivo y de los hombretones que tb pusieron su granito de arena. Momentos tiernos que no tienen precio.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Marcos Luengo: el lujo de la sencillez.

Marta Areces firma la foto de mi entrevista.
No soy yo mucho de compartir mi trabajo periodístico por las redes sociales. Lo escribo, lo envio y normalmente lo olvido. Muchas veces por tema de salud mental. No puedes permitirte parar a escuchar o leer algunas críticas. Yo agradezco las críticas por supuesto, los comentarios, algunos cariñosos, otros no, pero cuando son de igual a igual. Si lo que pretenden es criticar por hacer daño o insultar, paso. Conservo, sin embargo, con mucho cariño el momento o momentos previos para preparar las entrevistas o los reportajes en los que habitualmente conozco gente fantástica, sin embargo, hoy voy a hecer una excepción y es porque me siento especialmente emocionada. Esta contra de LVT es un homenaje a Marcos Luengo pero también a todas las modistillas, modistas y sastras que han estado en mi vida. Yo que he crecido acunada por el sonido de una máquina de coser de pedal, una Singer de las de toda la vida, que he aprendido a admirar la Alta Costura como la forma de arte que es, que sé lo que es pasar hilos y sobrehilar, hilvanar y rematar, que sé diferenciar un ojal de trapo de uno de hilo, que he vivido entre pespuntes, jaretones, sisas y escotes... He aprendido solo con ver hacerlo a cambiar cremalleras, subir un bajo, coser un botón, diferenciar géneros y telas... Por todo eso y porque hace meses que voy detrás de este hombre al que antes de LNE, El Comercio e incluso la Reina yo ya admiraba, hoy me siento feliz y emocionada (quemo quiero decir que lo descubriera yo, eh). Muchas gracias Marcos por tu trabajo, pero sobre todo por tu humildad y tu saber tratar a la gente que como yo pica a tu puerta pidiéndote una entrevista. Te auguro un futuro exitoso, que ya es ahora, no abandones esa sencillez que, sin duda, es tu esencia como persona y como creador. Gracias también a José Luis que me dio el teléfono de Aurora y a Aurora que me animo a insistirte "Escríbele algo de eso que tú escribes", me dijo. Y gracias a Fernando de La Voz del Trubia que me da carta blanca a la hora de trabajar. 

Aquí podéis leer la entrevista completa que por tema de espacio se recortó un pelín.


"Para Marcos Luengo (Grado, 1964), autodidacta y admirador de la obra de Balenciaga, estos últimos meses están siendo una auténtica vorágine de trabajo. En el mes de setiembre presentó en el Museo del Traje de Madrid su colección Primavera-Verano 2017 en un desfile durante la pasarela Madrid Fashion Show, anticipo a la Mercedes Benz Fashion Week Madrid. El pasado día 29 de setiembre en el Salón de Gatos del Hotel de La Reconquista y durante la X ceremonia de entrega de los premios de moda de la Asociación de Diseño y Moda de Asturias (Adymo) recogió el premio otorgado por el jurado como mejor diseñador asturiano del año. Menos de un mes después, el sábado 22 de octubre, Luengo volvía a ser el foco de atención gracias a un abrigo fucsia de lana cocida que la Reina Letizia lució en su visita a Los Oscos con motivo de la entrega del Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2016 y que ha tenido repercusión mundial en los medios. Sin embargo, la trayectoria de este creador tiene un largo recorrido de trabajo que en estos últimos días ha venido cosechando sus frutos en forma de premios y reconocimientos. Son su trabajo constante y su carácter cercano y sencillo los que nos hacen invitarle a estas páginas para conocer un poco más a la persona y compartir el proceso creativo que hay detrás, un proceso en que siempre que puede destaca la labor de su esposa Verónica y del resto de su equipo.

LVT.: ¿Cuándo y cómo nace su vocación?
Marcos Luengo: Siempre he sido una persona con bastante facilidad para los trabajos manuales, es algo que me viene de familia. Lo que ahora es Marcos Luengo, comenzó como un mero hobby. Con el tiempo fui adquiriendo más conocimientos y comencé a tomármelo como algo más que un pasatiempo.

LVT.: ¿Comenzó diseñando bolsos y la piel está muy presente en su trabajo ¿es su materia prima preferida para crear?
Marcos Luengo: Ahora mismo trabajamos con un abanico muy amplio de materiales pero es cierto que tanto el doble faz como la napa o el ante son materiales con los que me gusta mucho trabajar. La empresa Marcos Luengo nació como proveedora de bolsos y lo fue durante muchos años. En esta última pasarela hemos querido volver a darles un papel importante y hemos hecho una colección completa.

LVT.: ¿En qué momento es consciente de que su sueño empieza a tomar forma y comienza a dejar de ser un sueño para hacerse realidad?
Marcos Luengo: De esa parte se encargó mi mujer que es quien tiene más visión para estas cosas, yo lo hacía simplemente porque me gustaba. Un día por la noche volviendo a casa, a Verónica se le ocurrió la idea de fabricar un muestrario de una colección de bolsos e intentar venderlo en tiendas multimarca. Yo me puse manos a la obra y pocos días después ella estaba metiendo la colección en el coche y saliendo a recorrer España en busca de clientes. Cuando nos quisimos dar cuenta ya teníamos una empleada y éramos fabricantes de bolsos.

LVT.: ¿Cómo se crea una colección para pasarela y qué diferencia hay entre crear para una novia el día de su boda o para una madre que va a ser la madrina de la boda de su hijo y que van a desfilar en las pasarelas más importantes de sus vidas?
Marcos Luengo: Desde mi punto de vista son mundos completamente distintos. A nivel creativo, el diseño de una colección es mucho más intenso, paso varias semanas en las que no hay nada más en mi cabeza. Además, es un proceso mucho más abstracto porque no estás diseñando para alguien con una personalidad o un cuerpo concreto como es el caso del diseño a medida. Para hacer una prenda a medida el proceso creativo es muy distinto. Cada persona me inspira algo diferente. Creo muy necesario reflejar el carácter de cada mujer en la ropa que hacemos para ella. Cuando una persona va cómoda y a gusto con la ropa que lleva, está más guapa.

LVT.: Sus diseños tienen una línea exquisita, ausencia total de estridencias, pero colores vivos, dotados todos ellos de composturas muy ricas que le dan el elemento diferenciador como por ejemplo, un cinturón joya que transforma completamente la prenda. Sus trabajos parecen pensados para una mujer muy femenina, moderna y elegante ¿crea pensando en una mujer en concreto o tiene en mente a todas las mujeres?
Marcos Luengo: Para las colecciones prêt a porter mis musas son los distintos materiales que utilizo. Cada material tiene una caída, un tacto, un peso, un grosor distinto. Una vez que ya los he elegido y los tengo en la mano es cuando comienzo a pensar que tipo de prenda encaja con cada uno. Dentro de mi estilo, de mis gustos y mi forma de trabajar son los materiales los que me guían en cierta manera.

LVT.: En su opinión, ¿vale todo en moda? ¿cuánto hay de ficción en la imagen frívola que muchas veces se traslada al público de una industria que es tan importante para la economía española?
Marcos Luengo: Es uno de los sectores más criticados por el público porque todo el mundo tiene una opinión sobre la moda. Además, hay muchas personas que tienen los recursos suficientes como para poder hacer un desfile con ropa descabellada, aunque luego no se venda. Igual que esto, infinidad de eventos de moda etc. con el único objetivo de llamar la atención del público, da igual como hablen de ellos, lo importante es que hablen y que su nombre suene. En una industria tan competitiva como esta, el marketing es una parte muy importante.
De todas formas, no me considero parte de ese mundo en el que detrás del marketing puedes encontrarte un producto que vale o que no. Nuestra empresa está basada en el producto que con tanto mimo diseñamos y confeccionamos. Nosotros tenemos un producto por el que apostamos, 100% producido en nuestro taller asturiano y a partir de ahí vamos construyendo.

LVT.: En su colección Manuela Fall/Winter 2016, la Reina Letizia ha lucido un abrigo fucsia de lana cocida perteneciente a la misma en su reciente visita a Los Oscos, hay mucho "rosa chicle" junto a los colores neutros del invierno (negro, visón, dorados), prendas deportivas fáciles de llevar. Recomiéndeme un "must" que debo comprarme esta próxima temporada.
Marcos Luengo: Para mi gusto, un must para este invierno son tanto los bolsos de napa como las prendas de doble faz. La gente cada año se interesa más por estos artículos y nuestras clientas están muy contentas con ellos. Los bolsos son de una napa muy ligera por lo que resultan muy cómodos de llevar.

Marcos Luengo, en constante aprendizaje según sus palabras, apuesta por lo atemporal de forma que la esencia de sus creaciones permanezca intacta por mucho tiempo que pase. Nos cuenta que la elegancia es una forma de vida que sale de adentro hacia afuera y que crece con la persona. Su formación como psicólogo le ha ayudado mucho a la hora de tratar con la gente. Las clientas deben de ir cómodas pues es la forma que se vean guapas, afirma. Tiene tienda en Madrid, pero mantiene su taller en Oviedo donde trabaja junto a su equipo. Un equipo al que no duda en reconocerle la parte del éxito que le corresponde. Este creador cuyas prendas son auténticas obras de arte está llamado a escribir su nombre entre los mejores. Inmerso en su lanzamiento internacional y en nuevos planes y proyectos, seguiremos atentos a su trabajo."

La Voz del Trubia, número de noviembre, año 2016.