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miércoles, 4 de junio de 2014

La víspera del cumpleaños de Marimar.


"El mejor momento no existe, criatura. La vida es ahora, siempre"
  Lorenzo Silva, en Los Cuerpos extraños

En esto de la vida, de la de los normales, de la de los que vamos a pie a los sitios, de la de los que seguimos votando, pero no tenemos poder porque al final otros deciden por nosotros, dejando por el camino el regalo del que son depositarios, he aprendido que hay dos cosas importantes (bueno, por encima y en un plano distinto, siempre, se sitúa la familia a pesar de las diferencias, de los roces y de las aristas que las hay en todas las casas, para qué negarlo y un valor material, el más valioso sobre todas las cosas, la salud, la física y la mental).
La primera, creo humildemente que es la amistad que es la forma de amor más desinteresada del mundo, porque de un amigo no se espera nada, aunque por él lo darías todo. Normalmente los verdaderos amigos están siempre, en las duras y en las maduras, en las vacas flacas y en las gordas, en la salud y en la enfermedad. Son los que adivinan que te pasa algo aunque no lo cuentes. Los que te escuchan incluso cuando ejerces de bocazas y cuentas cosas absurdas y sin valor,  a veces incluso sin sentido, pero lo hacen porque saben que para ti es importante verbalizar y no quedarte cosas dentro.  Los que respetan tus silencios, tu no contestar al teléfono, tu no querer decir aunque tengas tanto atascado en la garganta que no te deja ni pasar saliva. Los que tienen tendida la mano, que de tanto esperar a que te decidas a cogerla se ha quedado entumecida. Los que soportan tu mal humor y tus ataques de ira, que también los tengo y muchos. Los que son capaces de hacerse mil kilómetros para venir a socorrerte. Los que te acompañan en los malos momentos, cuando has perdido a alguien y no encuentras la respuesta que tanto buscas, cuando estás en un callejón sin salida y tienes miedo, cuando la puerta no se abre y las ventanas están ciegas y no hay forma de que entre la luz, aunque todas las señales te indican que afuera hace sol y que éste incluso se atreve a calentar. Con los que tomas sidras y sales de fiesta y al día siguiente te aguantan el insoportable dolor de cabeza. Los que se alegran de tus éxitos y te ofrecen su hombro, una y otra vez, en las derrotas. Los que entienden que no quedes con ellos porque estás en una incipiente y nueva historia, pero estarán, sin reproches, para consolarte, cuando te rompan el corazón una vez más o una menos. Los que lloran contigo o junto a ti porque ellos ya no tienen más lágrimas. Los que están para compartir las risas y para reírse juntos, unos con los otros y viceversa, para reírse de uno mismo. Los que te dicen la verdad, incluso la que no quieres escuchar, la que te duele. Los que te traen medicinas cuando estás enferma y sacan a Lola si tú no puedes. Yo tengo muchos amigos que hacen todo eso o que lo harían si se lo pidiese, casi todas chicas, también algún chico.
La segunda cosa fundamental a tener en cuenta en este viaje es que, sobre todas las cosas, hay que creer en un@ mism@ y valorarse. Creo que tiene que ver con la autoestima. Qué concepto raro este de autoestima que supone quererse a una misma. Si no te quieres tú ¿quién lo va a hacer? Si pudiera salir de mi cuerpo y verme desde afuera con los ojos de otro ¿me vería igual de mal o igual de bien que cuando me miro estando en mis propios zapatos? (Aquí, entre nosotros, yo de autoestima voy sobrada, a veces, tan sobrada que peco de soberbia porque otra cosa no, pero quererme me quiero un montón. Así que si os parezco borde, no lo achaquéis a la timidez que es lo que hace todo el mundo cuando quiere encontrar una disculpa, yo soy borde).
Quererse a una misma podría ser el punto de partida para que los propios proyectos tomen forma. A veces, sólo hay que saber que eres capaz, ponerte en marcha y dejarte llevar. No presentar resistencia, reunir todas las cualidades, dejar que la vida te acune y jugar tus bazas. Cambiar de actitud, cuando tienes las aptitudes necesarias. Esta vida tiene poco de estrategia y mucho de azar, pero no se pierde nada por quererlo y planearlo, por intentarlo y soñarlo. Desde el respeto a uno mismo y a los demás, todo está permitido. Alguna vez nos tocará ganar que ya va siendo hora.
Ayer fue el cumpleaños de una de esas amigas. Ella reúne todas las virtudes que debe tener un amigo y más. Si tuviera que destacar algo de ella sería el elevado sentido de la lealtad y de la responsabilidad. Algunas veces, creo que incluso se pasa un poco de rosca en este aspecto, pero es incondicional y generosa, siempre dispuesta a echar una mano, a hacer algo por los otros, a implicarse en tus propuestas. Vamos un diamante en bruto de niña. Sólo tiene un pero, su ausencia de egoísmo y por ello los que estamos a su alrededor muchas veces nos aprovechamos. Te pido perdón, Mari. Pero fijaos si es importante que la víspera de su cumpleaños, el 2 de junio, el Jefe del Estado español decidió anunciar su abdicación y al día siguiente, en una página en blanco, empezamos a escribir una flamante nueva historia y, además, mira si tiene tela que el mismo día del cumpleaños salió a la venta el último libro de la saga de Bevilacqua y Chamorro. La vida hace extraños compañeros de viaje, Silva y Marimar son un ejemplo. Este cumpleaños abre un tiempo inédito y de futuro en la historia de España y eso que ella, algunas veces, duda de lo que vale. Mari, ponte las pilas que ahora empieza todo.

P.D. Estaba yo la noche del día 2 un poco espesa, con esto de la abdicación y toda la información que íbamos recibiendo, repasando los conceptos de Derecho Constitucional que tanto me gustaba, que si referéndum arriba, referéndum abajo y no tuve tiempo de escribir una entrada como Dios manda. Sin embargo, me gusto tanto la felicitación en Facebook que es esto mismo sólo que "tuneado". Entre Marimar y yo efectivamente hay cien millones de grises, porque si fuéramos una moneda probablemente seríamos la cara y la cruz de la misma, pero también es cierto que una de las personas que sí quiero que estén en mi vida es ella. Las dos sabemos que siempre estaremos ahí dispuestas para acudir la una al rescate de la otra. 
Es muy duro esto de que muchas de tus amigas hagan años en junio. Lo siento, no voy a poder escribiros a todas, aunque os lo merezcáis. Besos para tod@s.

2 comentarios:

  1. Vas a tener que pulir eso de ser borde, emplearte mejor en ello, porque con lo bien que hablas de tus amigos... no sé yo, no me cuadra.

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  2. Si, Gemma, soy borde, lo que no es contrario a querer a mis amigos y a mi gente, pero igual tengo que explicarlo mejor. Lo haré. Un besín.

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