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miércoles, 12 de abril de 2017

Todos los miedos

Miedo a quererte tanto y a no quererte lo suficiente.
Miedo a que tú me quieras y miedo a que no lo hagas.
Miedo a olvidarte y a no poder hacerlo.


"Todos los miedos" Miguel Angel González
"La fórmula más sencilla para alcanzar la felicidad es evitar las expectativas"
Todos los miedos, Miguel Ángel González (Premio Novela Café Gijón 2015)

Lástima ser nieta de mi abuela...

"Noche ventosa,
Fantasmas del pasado,
Lágrimas negras".

Han venido de nuevo a visitarla. Algunas noches parecen más propicias. La pasada, por ejemplo, empezó siendo enfermizamente calurosa para el tiempo en que estamos, luego se tornó ventosa para acabar lloviendo.
Bendita la lluvia sanadora. 
En realidad, así empiezan sus pesadillas. Primero el calor del sueño, luego como el azote del viento golpeando de lado a lado su cerebro contra las duras paredes óseas de la cabeza, revolviendo sus recuerdos y, al final, despertar empapada en ese sudor pegajoso que parece que se agarra a la piel como una garrapata. Ese despertar sobresaltada con el corazón en la boca y creyendo que todos los fantasmas están en la habitación junto a ella, agazapados vigilando su insomnio, porque sí, luego llega la fase de no poder volver a dormirse y que avance la noche sin tregua hasta el amanecer.
Al despertar nunca están.
No son tan valientes como para quedarse, sólo se atreven a asaltarla con nocturnidad y alevosía, cuando es más vulnerable, cuando en el sosiego aparente de su cuarto, desordenado y lleno de libros leídos, empezados y pendientes, baja la guardia despues de todo un largo día con las defensas preparadas. Pasa otro día más. En ese momento, cuando no es capaz de controlar la ansiedad, el dolor y los miedos, llegan las lágrimas y el desasosiego, el pensar en qué va mal en su vida para que siempre vuelvan los mismos a acecharla. La ausencia de reconciliación que le conduce a treguas engañosas. La tormenta íntima más violenta, la que la obliga a mirarse en el espejo y encontrarse con la débil mujer que fue y no la que es ahora, fuerte y segura, resolutiva y decidida, o eso cree.
Y es que ha costado tanto llegar hasta aquí.
Anoche fue así. Están en un teatro vacío. Él sobre las tablas del escenario. Un foco alumbra al músico en el centro de la escena, en la inmensa soledad de quien interpreta la partitura escrita por otro. La luz no le permite ver que solo hay una persona para la que tocar. Ella sentada en el patio de butacas. A lo lejos sin poder acercarse, ni comunicarse con él. Intenta llamarle, pero su voz se ha mudado al silencio. Una pared de oscuridad y sombras instalada entre ambos para siempre. Así lo siente ella al despertar con la sensación de que sea quién sea él, del nombre que tenga o del cuerpo que gaste no dejará de ser así. La frustración y la pena, la impotencia de no saber hacer, de no poder hacer.
Los fantasmas aparecen cuando menos se lo esperan.
Se cuelan entre las sábanas y se acurrucan junto a ella buscando el calor que en un tiempo ofreció y que unos aceptaron y otros rechazaron, en una ofrenda que nunca ha coincidido con lo que querían, esperaban, demandaban de ella. Se instalan entre las cuatro paredes que guardan su sueño y su vigilia, su alma y su soledad. Unos le susurran, mientras que otros la zarandean con fuerza, exigiendo abrirse sitio entre los recuerdos y volver a hacer sangrar las heridas, cerradas en falso unas veces, cicatrizadas para siempre otras. Obviando la aparente paz que reina en su vida, la travesía el calma en que está instalada, aunque la balsa sea inestable y corra peligro de volcar. Puede que sea un tema de gestión de dolor, se saltó las clases, o de inteligencia emocional, un concepto acuñado mucho tiempo despues de que su corazón estallará en mil pedazos. Una que es vulnerable y no puede estar siempre lista para que no la asalten las peores pesadillas de vez en cuando, aunque cada vez menos, eso es verdad. Unas veces las ganas de amar y otras las ganas de no hacerlo la mantienen viva. Se levanta y en el espejo vuelve a encontrarse con la que es.
Ha pasado el peligro por hoy.

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