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lunes, 18 de abril de 2016

En abril, libros mil

"El verbo leer no soporta el imperativo. Aversión que comparte con otros verbos: el verbo "amar"..., el verbo "soñar"...
                               Como una novela (Daniel Pennac)




Una vez más me sumo a la iniciativa del grupo TARRO-LIBROS, porque en esta vida lo importante es sumar que no restar y mas si sumar implica colaborar en la tarea de divulgación y animación de la lectura, que en ello estamos. Esta vez para celebrar el día del libro el próximo 23 de abril. Y que mejor que celebrar este día leyendo, aunque en mi opinión todos los días sean buenos para hacerlo y vaya si he leído para prepararme esta entrada. Reitero mi admiración por Carmen Forján del blog "Carmen y amigos" que transmite entusiasmo y se lo curra, se lo curra mucho.
Tras un momento de duda inicial en el que, de repente, me parecía que no tenía en mi biblioteca nada que tuviera de protagonista al libro, descubrí un montón de títulos, sin embargo me apetecía leer algo que no hubiera leído antes, así que me fui a la biblioteca de mi barrio donde recibí un aluvión de información. Volví a casa apesadumbrada, con siete títulos diferentes bajo el brazo, ni una novela y, lo peor, la obligación de decidirme por uno solo. Al final me los leí todos: libros que hablaban de libros y de libertad, de cuentos y del arte de contar, mujeres leyendo plasmadas para la eternidad por maestros de la pintura y este librito que fue mi elección final aunque no trata solo de libros sino de lo que implican los libros, de la misma acción de leer.
Mi recomendación pues es "Como una novela" Daniel Pennac (1944, Casablanca). Es un ensayo que se lee, como su  propio titulo indica como una novela o, mejor, como un cuento. Dividido en cuatro partes: nacimiento del alquimista, hay que leer (el dogma), dar de leer y el cómo se leerá (o los derechos imprescriptibles del lector), Pennac cuenta la historia que podría ser la de cada uno de nosotros como lectores. La iniciación como atentos oyentes de los cuentos que narraban nuestros padres, el descubrimiento de la magia al poder leer nuestras primeras palabras, la pérdida de interés a medida que avanzamos en nuestra habilidad como lectores y, por fin, el reencuentro con la lectura (si es que llega a producirse).



El autor, profesor de instituto, en un monólogo divertido y ágil hace un análisis de por qué los chicos de hoy en día no leen y a partir de esta reflexión comienza la búsqueda de los mecanismos para conseguir la reconciliación de los chavales con la lectura. En un contexto espacio histórico concreto, Francia-1992, circunscribe la acción a un instituto, con adolescentes y padres preocupados, un ávido potencial lector infantil que deja de serlo al abandonar su condición de lector-oyente para empezar a leer por si mismo y al que se pretende recuperar para la causa, sin perder al profesor cuyo protagonismo en esta historia pasa por ayudar en la recuperación del hábito de la lectura. Pennac es crítico con la sociedad y el sistema educativo franceses, con  la forma y el fondo, no sólo se hace mal sino que además las lecturas obligatorias son muchas veces infumables. ¿Quién no odió leer en clase de Literatura "Cien años de soledad" y se enamoró después del mismo título cuando lo leyó de motu proprio?
El autor retrata muchas de las situaciones comunes que todos los lectores hemos vivido alguna vez: enamorarse de un personaje, leer de noche robándonos horas de sueño, comprar un abrigo y fijarse cuán grandes son sus bolsillos por si llegado el caso cabe en ellos el libro que estamos leyendo... Mil y un detalles comunes a muchos de nosotros. A mí hace dos semanas me pasó una cosa muy curiosa, me quedé encerrada en el ascensor de mi casa y después del sofoco inicial solo pensaba en qué lástima no haber llevado un libro encima.
Mención especial, pero eso lo dejo para cuando leáis el libro son los derechos del lector, un decálogo al que ceñirse para hacer la vida al lector más fácil.
Yo he aprendido mucho con este reto. Leyendo "Las mujeres que leen son peligrosas" me he encontrado con el autor del cuadro de la cubierta de "Del color de la leche",  el cuadro se titula "Interior con mujer leyendo una carta, Strandgade 30" (1899, Vilhelm Hammershoi) leído por muchos de los miembros de este grupo. Emilio Lledó me ha dicho que  "El libro es, sobre todo, un recipiente donde reposa el tiempo" en  "Los libros y la libertad". He ratificado la idea de que leer es un acto de amor y así en palabras de Pennac: "El tiempo para leer siempre es tiempo robado. (Al igual que el tiempo para escribir, por otra parte, o el tiempo para amar." "El tiempo para leer al igual que el tiempo para amar, dilata el tiempo de vivir." "La lectura no depende de la organización del tiempo social, es, como el amor, una manera de ser." Buff!
Gracias a Chelo Veiga bibliotecaria de la Biblioteca Sara Solís de Pumarín de Oviedo que me mostró todas estas posibilidades y, claro, gracias también a Carmen Forján por ofrecernos tareas deliciosas que nos llevan a reflexionar sobre el preciado objeto de deseo que es el libro  y, en mi caso, sobre el proceso de nuestra formación como lectores. Preparada para el próximo reto.


“El verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta ‘el modo imperativo’. Yo siempre les aconsejé a mis estudiantes que si un libro los aburre lo dejen; que no lo lean porque es famoso, que no lean un libro porque es moderno, que no lean un libro porque es antiguo. La lectura debe ser una de las formas de la felicidad y no se puede obligar a nadie a ser feliz". Jorge Luis Borges
(Gracias Lorena "Paxaru Verde" por este apunte)








7 comentarios:

  1. No conocía ni el autor, ni el libro, ni tu blog. Poco a poco voy a ir solventando. Para empezar, me quedo por aquí.
    Besos

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    1. Yo tampoco, me lo recomendó mi bibliotecaria favorita cuando le dije en que consistía el reto, literalmente me dijo que para ella era una especia de "biblia" sobre el tema. Se lee muy fácil y es muy cortín, te recomiendo los derechos del lector que, por otro lado, caen de cajón. Gracias por llegarte hasta aquí, yo prometo acercarme a las orillas de la isla. Un saludo desde Oviedo

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  2. Sí que te ha cundido tanto lectura sobre libros (vamos a tener que hacerle un homenaje a tu bibliotecaria) No sé cómo serían los otros pero el que has elegido al final tiene una pinta estupenda. Sobre la lectura obligatoria en colegios e institutos mejor no comento porque me enervo.
    Me encanta la cita que has elegido. Está basada en una de Jorge Luis Borges. La tenía puesta en mi blog en sus inicios y la parafraseo muchas veces.
    Besos

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  3. Si la bibliotecaria es una crack. Un gusto este reto, gracias a ti Lorena tb por tu trabajo constante.

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  4. Me encanta la cita, me encanta el libro- todo él- y me encanta tu entrada, "muy currada" ;), magnífica. Es una inmejorable propuesta. Muchas gracias.
    Besos,

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  5. Siempre es un gustazo leerte, pero cuando la entrada está tan bien argumentada como ésta, más aún si cabe. Me has dejado con ganas de leer ese libro, y ya se me acumulan demasiados en la mesita de noche, muy a mi pesar, jajaj
    Esa bibliotecaria es un tesoro. Estamos en buenas manos, Bea... Comparto, por supuesto... Un fuerte abrazo!!

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  6. Me encanta tu propuesta, me encantan tus citas, y me ilusiona descubrir otra asturianina por estos lares. Un gustazo leerte y llevarme este título.
    Un besin

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