Hace dos años en una fabrica de Sabadell una joven de 18 años fue violada por turnos por cuatro individuos que se sientan en el banquillo pero aquel día había más. La Audiencia de Barcelona juzga desde ayer a los presuntos culpables de esta violación. La víctima que se meó encima según sus propias palabras, tuvo que enfrentar ante el tribunal un tremendo interrogatorio que se ha reproducido, en parte, en los distintos medios de comunicación. Yo lo escuché en RNE. Preguntas sobre si no pudo llamar a un timbre o gritar, si los atacantes usaron preservativo o no, si eyacularon o no, si está segura de que lo que cuenta ocurrió tal como lo cuenta... Hasta que harto del camino que tomaba todo, el juez llamó la atención a los que interrogaban, ministerio fiscal y abogada defensora, diciéndoles que podía gustarles o no la versión de la víctima pero que dejaran de escarbar. Escarbar, cómo si no fuera bastante la violación de tu cuerpo y de tu alma, porque cuando te violan, también te roban parte de tu alma. Algunos medios de comunicación hablan de falta de empatía y otros directamente de revictimización cosa muy frecuente en estos casos “golpea a la víctima que ya está bastante vapuleada para ver si se derrumba definitivamente”. Todos conocemos el juicio público que se hizo por ejemplo a la víctima de la Manada de Pamplona a la que pusieron un detective para ver qué tipo de vida llevaba. Me llama la atención, a la luz de lo leído y escuchado en prensa, presente en el juicio, el papel del fiscal y de los abogados defensores de los acusados, que han mostrado, cómo mínimo, poco tacto y ausencia total de perspectiva de género. Espero que la abogada defensora, a la que yo escuché, se llevara un nudo en el estómago para casa y la revoltura le durase varios días. Las mujeres deberíamos negarnos a defender a acusados de delitos sexuales, es una opinión personal como abogada de formación que soy que no de profesión. La joven sufrió la violación por turnos de tres individuos que la asaltaron de madrugada a la salida de un bar en Sabadell y la agredieron en una nave industrial a la que la trasladaron por la fuerza, según su testimonio. El cuarto, miraba sin hacer nada para impedir la agresión. La Fiscalía pide para los cuatro acusados, de origen marroquí (aunque esto sólo sea un dato), 37 años de prisión y la expulsión del país. La actuación del fiscal en la sesión de ayer ha sido muy criticada, obligando a la joven a rememorar una y otra vez las escenas de la violación, ahondando en la parte más dura del relato y forzándola a retroceder y volver a explicar los detalles de la agresión cuando ya los había contado, sin embargo parece que al presentar las conclusiones ha dado a la víctima el crédito que parecía empeñado en negarle. Las asociaciones judiciales han reiterado a la luz de estos comportamientos de compañeros del mundo de la justicia la necesidad de formación en perspectiva de género pues el proceso además de doloroso, en muchas ocasiones, supone una revictimacion de la víctima. Y luego todavía van algunos y niegan la necesidad de un movimiento feminista fuerte y reivindicativo: “la mujer miente por naturaleza” o “algo haría” o “la mujer provoca” son solo algunas de las ideas que están tan enquistadas en la sociedad patriarcal que contaminan también a quienes imparten justicia o participan en el juego de repartirla. Pero sí hubo algo que me revolvió esta mañana es que no me puedo imaginar la escena, no me cabe en la cabeza la reconstrucción del suceso, “hombres” que en grupo se excitan hasta violar cuatro veces a una chiquilla, de qué estamos hablando? Hasta las bestias tienen otro sentido del sexo (si esto puede llamarse sexo). Ayer también en RNE, 18 individuos toquetean a una cría en un parque de Madrid y vuelvo a pensar en animales pero no en los que rodean a su presa para poder comer... es este mundo el que queremos? Y pienso a la luz de algunos comentarios que leo a propósito de otros sucesos que también atentan contra los demás (sin ánimo de comparar) “vive y deja vivir” joder, anda que si fueran lo tuyos los que sufrieran la violencia (que sea) también dirías eso o es que te falta “una garcilladina pal kilo”? Al sistema que nos ampara imperfecto como todo, hay que respetarlo tanto cuando imparte justicia como cuando impone prohibiciones o protege derechos. Nos guste, más o menos, la fórmula. A ver si reflexionamos un poco y vamos poniendo en la balanza lo que somos como sociedad (a la deriva) y lo que queremos ser.
Transparente y primaria, necia y coherente. Con mal café si me llevan la contraria. Amiga de mis amigos e incondicional si la causa, aunque sea perdida, merece la pena, pero también divertida, independiente e inconstante en mis afectos. Y desde ya "a palabras necias, oídos sordos" Recordádmelo porfa. El resto ponerlo vosotros, pero leédme, porque en cada palabra, en cada pensamiento en cada entrada de este blog está mi corazón y mi esencia de persona. Besos para todos. (la gente lee esto)
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miércoles, 7 de abril de 2021
martes, 6 de abril de 2021
Corre el rumor...
En una serie en Netflix, The Umbrella Academy, Allison, una de las protas, tiene un superpoder, solo con decir “corre un rumor...” tiene la facultad de convertir el rumor en algo cierto. Allison ha sufrido mucho porque, en ocasiones, ha usado ese poder en beneficio propio y se encuentra en un momento complicado pues la gente llega a creer que siempre lo utiliza para conseguir lo que se propone. Pues corre un rumor que, si va y resulta ser cierto, es una total y absoluta falta de responsabilidad y es que, mientras los demás estamos en casa o en mínimos de interacción social, mordiéndonos las uñas por las ganas que tenemos de volver a abrazar a nuestros padres y de volver a reunirnos con nuestros amigos, algunos se pasan por el arco de triunfo todas las medidas de seguridad y de prevención. No digo yo que se pongan las mascarillas para todo pues es un hecho probado que en la montaña la densidad de población es tan pequeña que yo me he tirado semanas en las que solo me encontraba con un vecino y eso si había suerte. Señores, ahora no es tiempo de fiestas ni de reuniones, que sí, que está siendo muy largo, que sí, que ya necesitamos un poco de “algo”, lo que sea, pero pienso en otras situaciones similares y en los muertos que provocaron y sumaron al total que a nivel mundial ya son más de 3.000.000 (TRES MILLONES, TRES). Y es que, mientras escribo estas líneas, no puedo dejar de pensar en todos aquellos que no han podido celebrar a los suyos en este último y larguísimo año. Pienso en unos novios que en verano aplazaron su bodón y ahora se van a casar solo con los testigos, en una madre que lleva año y medio sin ver a un hijo al que la pandemia pillo trabajando fuera, en los niños que no han podido celebrar sus cumpleaños con sus amigos, en los abuelos que quizás no puedan venir para la fiesta de la Primera Comunión de su nieto al que resulta que no ven desde el verano, sí, el verano de la Asturias “free COVID” que luego se desbocó hasta hoy mismo. Y sigo pensando que mientras las bibliotecas, museos, salas de exposiciones, cines,... han sido castigadas e igualadas a los bares, pobres de todos ellos, unos por seguros y otros porque han hecho lo imposible por serlo, existen infinidad de lugares donde la gente se reúne sin control y va y yo no puedo reunirme en mi casa con mis amigas pero los vecinos de cualquier aldea pueden ir a su centro social a limpiar, a tomar una copa o a ver un partido de futbol. Qué diferencia entre unos y otros? No son las ganas porque ganas tenemos todos. La diferencia es la responsabilidad, la empatía para pensar por un momento en las UCIS y en los muertos y la resiliencia que parece que solo nos hemos sabido adaptar a lo nuevo algunos, coño, que hay que buscar una óptica nueva desde la que entender y enfrentar las relaciones sociales y sí, a mi no me gusta no ver la expresión de la cara del otro, ni su sonrisa, pero igual hay que empezar a mirarnos más a los ojos. Corre un rumor y si resulta ser cierto habrá que reflexionar sobre qué o quién nos da poder para jugar con la Salud de nuestros convecinos y es que “la mujer del César no solo tiene que serlo sino también parecerlo”...ahí lo dejo para la reflexión.
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