Vistas de página en total

sábado, 28 de mayo de 2022

Casa Narciso

El pasado día 21 de mayo, y a lo largo de todo el fin de semana, la Taberna Narciso en San Martín de Teverga volvía a abrir sus puertas tras un breve paréntesis de silencio. Música electrónica el sábado noche a cargo del colectivo La Cara B y vermú folk el domingo con Un de Grao supusieron la vuelta a la actividad de este chigre tradicional, lugar de culto para vecinos y visitantes del concejo.

La Taberna Narciso es uno de esos lugares en los que cruzar el umbral nos traslada al pasado para encontrar un remanso de paz en el que compartir vinos y charla con los amigos. Un establecimiento único donde el tiempo se para, añoranza de tiempos en los que la vida tenía otra cadencia, en los que la prisa no era la sombra que nos persigue sin darnos tregua ni resuello. La historia de los pueblos no solo es la que recogen las crónicas escritas sino, e infinitamente más interesante, la que se vive en los lugares y espacios compartidos y no cabe duda que entre las cuatro paredes de este chigre se ha escrito mucha de la historia de  teverganos. Eso ha sido, es y será este lugar para San Martín, un lugar de y para todos. Para algunos de sus visitantes, Casa Narciso abre la espita de los recuerdos, los que nos conducen, por ejemplo, al Manantial de la calle San Bernabé, a la Perla enfrente del Campoamor o al antiguo Sevilla de la calle Cimadevilla del Oviedo de siempre. Locales grabados en la memoria individual y colectiva y que han ido cediendo a la especulación o a crisis sucesivas en estos tiempos perversos. Lugares tocados por una varita mágica a los que nuevos proyectos van difuminando y arrinconando, sin embargo, y afortunadamente, este no es el caso. Dicen los más mayores que Casa Narciso tiene casi 200 años. Estos casi dos siglos de historia nos colocan ante una de las tabernas más antiguas de Asturias. Toda una institución a la que le tocaba renovarse tras la jubilación de los antiguos propietarios Narciso y Pepita y que desde 2015 fue gestionado por Nacho Suárez  que mantuvo abierto el local más por cuestión de amor al sitio que como proyecto empresarial. Tras Narciso y Pepita que regentaron el establecimiento por décadas y llevaron su carta de vinos y su famosa tapa de torreznos más allá de los montañosos límites de este concejo y Nacho Suárez que hizo frente a la pandemia, comienza ahora una nueva e ilusionante etapa con la llegada de un nuevo hostelero, José Alberto Álvarez. Este ovetense de raíces teverganas, al que conocemos como Jose Caja o Jose Lata, un emprendedor nato, avalado por los locales que puso en marcha en su ciudad natal y que regentó con gran éxito. Un hombre joven comprometido con su tiempo y con los lugares a los que pertenece al que amigos y vecinos definen como activista social, generoso, emprendedor inquieto, a quien gusta plantar algo y que luego pueda crecer en manos de otras personas pero sin abandonarlo sino manteniendo el compromiso, alimentándolo y cuidándolo; una persona que huye del individualismo, con una gran visión de lo común. Así lo atestiguan su barrio, el Oviedo Antiguo, donde hace comunidad; Gradura, su aldea, en la que trabaja para sacar adelante la fiesta de Santa Ana y ahora San Martín.  

Jose Caja toma las riendas de este local con el objetivo puesto en mantener la tradición revistiéndola de modernidad. En el ánimo de esta iniciativa en la que “entro sin meditarlo mucho, animado por Nacho”, un proyecto  que está “creciendo de forma orgánica” está recuperar el chigre, hacer más atractivos los vermús de fin de semana, que sea punto de encuentro, un motivo para ir a Teverga, ampliar la oferta que llegue a toda la familia y apostar por la Cultura: conciertos, música, presentaciones de libros… Jose Caja es un enamorado de los chigres tradicionales, creasor de la página “instituto asturiano del chigre” apuesta así por “hacer cosas en Teverga y pasar más tiempo en Teverga”. Hay una invitación a entrar y dejarse atrapar, respirar y consumir sin prisa, disfrutar de esta nueva mirada que reinventa un clásico con una fuerte apuesta por la cultura. El tiempo tiene otro valor en la Taberna Narciso.  
Los actos para celebrar la reapertura siguen este fin de semana y será en junio cuando todos esperan comiencen a pleno rendimiento, primero viernes, sábados y domingos, una pequeña carta para dar de comer, preparados para recibir al público de siempre y a un público nuevo que dará ambiente a la villa tevergana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario